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jueves, diciembre 20, 2007

Relato: El Pacto y el Diezmo

En la mesa confeccionada con troncos de árboles caídos brilla apenas una lámpara de bronce descuidado, apoyada sobre un plato de arcilla cocida. En la penumbra de la habitación el aroma del aceite quemado inunda todos los rincones, revolviendo los estómagos de quienes allí moran con las pestes de diversas frituras.

Junto a la lámpara permanecen la aguja y la botella recién desinfectados en agua hirviente, sobre paños esterilizados y vigilados por una familia de rostros compungidos.

—No quiero —dice el más joven, varón de trece años con el cabello cortado a la suerte y el rostro sucio luego de un largo día removiendo estiércol en el establo. Hoy será su primera vez.

—Debes hacerlo —dice el padre en un tono que no admite negativas. Sus rasgos duros como surcos en la tierra hablan de muchos días de trabajo ininterrumpido bajo la calcinante luz del sol.

—Pero... no quiero —murmura el joven en un sollozo que es ignorado. La madre acaricia la cabeza del pequeño y le susurra al oído palabras de aliento.

—Debemos pagar el diezmo, hijo —dice el padre y ahora su voz demuestra la compasión que le es propia—. Tu madre y yo hemos dado nuestra sangre cada semana desde que cumplimos los trece años. Todos los hogares del pueblo deben llenar la botella cada sábado antes de la recolección. Debemos honrar el pacto.

—Por favor, no —gime el joven y recibe una fuerte bofetada de su madre.

—¡Tu egoísmo nos traerá desgracia! —grita ella y rompe en llanto—. Estamos todos condenados. Malditos sean nuestros ancestros que conjuraron lo que no podían controlar...

—¡Calla mujer! —ruge el padre implorándoles silencio. No está enojado, está aterrado. Ante su puerta acaban de golpear una sola vez, tan levemente que podría haber pasado inadvertido si no fuera porque están acostumbrados al susurro del viento; aquel fue inequívocamente un rasguño sobre la puerta.

La primera campana en el reloj de muro anuncia la media noche.


Así comienza un cuento que estoy escribiendo, del que no puedo dar más detalles sin echar a perder la sorpresa.

Ya lo terminé, son aproximadamente ocho mil palabras. Estoy muy conforme. De hecho este trocito publicado cambió drásticamente. Cuando aparezca en alguna parte publicado, avisaré donde se puede leer.

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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

miércoles, noviembre 07, 2007

8 películas de HORROR que TENGO QUE VER

Se ven entretenidas. Se ven interesantes. No sé si originales, pero al menos en el trailer tiran muuucha pinta.

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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

lunes, octubre 08, 2007

Octubre Fantástico 2007 en la Biblioteca Santiago (1)

Resumen de la Charla del día sábado 6 de octubre (16.00 hrs.)

(no recuerdo de qué nos reíamos)
De izquierda a derecha: Sergio Amira, Yo, Armando Rosselot y Néstor Flores.

Partimos a las 16.30 en realidad, con la esperanza de ver llegar más visitantes interesados en oír lo que tenían que decir los invitados del día. Había varios rostros que no había visto antes, así que me doy por satisfecho en ese aspecto.

Los invitados a la charla fueron Armando Rosselot, Néstor Flores y Sergio Amira, con la moderación de Daniel Guajardo (Yo); y el tema general de la charla fue “el proceso creativo: de la idea a la imprenta”.

Néstor toma sus ideas de sucesos, al leer una obra, ver una película, o simplemente ir por la calle y presenciar un hecho cualquiera y a partir de esa idea se hace preguntas, “¿por qué?” ante cada hecho, desencadenando nuevas preguntas para cada respuesta. Luego organiza la historia como un guión, un “esqueleto” al que luego subdivide en capítulos que serán “rellenados”. La gracia de su método es que dependiendo de su estado de ánimo, puede escribir cualquier capítulo saltándose al proceso lineal de la historia, aprovechando si está feliz, triste, enojado, etc. Porque la historia en sí ya está armada, sólo falta escribirla.

Armando, al igual que Néstor, recibe inspiración del entorno, pero también recurre con especial interés a su mítico baúl repleto de escritos, historias y poemas que escribió desde su adolescencia y que atesora como a su propia familia. A partir de esa idea se desencadena un proceso creativo que puede ser poético y libre o más cienciaficcionesco y esquematizado, resultando en un cuento o poema.

Sergio se deja “infectar” por el ataque mediático, tomando sus ideas tanto de la televisión basura de señal abierta como de la programación más elevada en el tv-cable, junto con los libros y el arte. Estas ideas bullen en su cabeza, invaden sus sentidos como un virus y se manifiestan en forma de palabras transcritas en un procesador de texto.

Para que sus textos lleguen a imprenta, Los autores dejaron en claro que deben co-financiar la impresión al tratarse de editoriales pequeñas o “independientes”, recurriendo a los ahorros como fue el caso de Sergio con su novela “Identidad Suspendida” y de Armando con su poemario “Huesos de Pollo Bicéfalo”, o presentando un proyecto a una empresa privada, como fue el caso de Néstor con su novela “Barcelona”.

Y a juicio de los autores el mayor problema de las editoriales, que se expresa en la poca o nula presencia de la literatura fantástica nacional, es la distribución.

Una parte de los asistentes a la charla.


El próximo sábado 13 de octubre estarán en la testera Teobaldo Mercado Pomar y Pablo Castro, ambos autores nacionales que han tenido un gran éxito fuera de las fronteras de nuestro país.


Representación libre de "La Última Chela".

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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

viernes, julio 06, 2007

La Casa del Infierno

Cada vez que sueño con esa casa, se manifiesta el mal. En el sueño puedo estar haciendo cualquier cosa, ser cualquier persona, hacer lo que me dé la gana (aunque no lo controle), pero siempre que hay un mínimo atisbo o posibilidad de estar en "esa" casa en particular... comienza la pesadilla.

Mis sueños son así, supongo que la mayoría tiene sueños parecidos, inconexos, historias que se entrelazan y que no tienen relacion entre ellas.

Esa casa... Pasé ahí la mayoría de mis vacaciones desde que era chico, una gran casona en Cartagena, en el pasaje Tarapacá y a punto de caerse a una quebrada. Docenas de habitaciones. Un segundo piso ocupado casi íntegramente por la familia "cuidadora", madera rechinante y un subterráneo que por causa de la inclinación de cordillera de la costa, daba con una puerta hacia la calle.

Una vez me quedé en ese subterráneo con amigos varios. Chitas que lo pasé bien ese verano.

He de agregar que las mejores vacaciones de mi vida las pasé en Cartagena. Tenía amigos, tenía familia, tenía playa y aventuras en los meses en que había más gente allí, cuando a penas se podía avanzar por la costanera desde la Playa Chica hacia la Grande por la chorrera de veraneantes.

Entonces no me explico por qué siempre que sueño con esa casa, el sueño se vuelve pesadilla.

Ayer desperté gritando. En la última parte del sueño iba caminando por el salón del primer piso de esa casa, sabía que era esa casa, y de pronto alguien (algo) me levantó del piso agarrándome del cinturón y llevándome hacia el muro, donde había un gran espejo que me reflejaba a mí con mi expresión de pánico absoluto y a nadie más. Intenté liberarme, pero nadie me sostenía.

La sensación de pánico y angustia se acrecentó exponencialmente e intenté gritar, pero mis cuerdas vocales no respondían, a penas podía botar el aire.

Fue entonces que me di cuenta que ya no estaba en el sueño, sino en mi cama, tratando de gritar y sin poder hacerlo, a medio camino para llegar a la vigilia. Ahí desperté.

Me pasé todo el día tiritón.

Hace algunos meses soñé con una gran casa, y cada vez que entraba en una habitación ésta era más oscura y tenebrosa, y los detalles macabros se hacían más distinguibles, sin esa cualidad nublada que acompaña todos mis sueños. En mi cabeza la oscuridad siempre es muy nítida.

Hasta que llegué a una habitación que en realidad era una entrada a un cementerio, la casa era una gran morgue y por supuesto, era esa casa en la playa. Las tablas del suelo estaban sueltas, o no estaban y podíamirar hacia abajo, una habitación con un suelo de arena y creo recordar esqueletos o cráneos.

Y "eso" estaba mirándome desde alguna parte.

No lo vi, pero lo sentí. Y venía por mí, como siempre hace cuando estoy en esa casa, en sueños. Esa vez fui más afortunado, desperté antes que la angustia se volviera inaguantable.

Y mucho tiempo atrás, años atrás... recuerdo ese sueño claramente porque era acerca de esa misma casa y terminó de la misma manera, "eso" cada vez más cerca, su presencia quitando el aire de mis pulmones.

Nuevamente estaba en el salón, y al piso le faltaban tablas. Yo caminaba despreocupado entre ellas, hasta que de pronto ingresé a una habitación en penumbras y el horror me inundó, porque sabía, sabía algo tan aterrador que me hizo despertar y saltar de la cama.

Los sueños son así, se sabe algo que no se sabe, o que no se puede expresar con palabras, que es lo mismo que no saberlo. Se piensa que se tiene la respuesta a aquella pregunta no formulada y ve tú a saber qué más. Es parecido al deja-vú.

Hay sueños más antiguos, igual de nítidos, pero no están relacionados con esa casa. En ellos camino hacia un lugar específico, conozco el camino, pero me pierdo y en la medida que avanzo o retrocedo todo se vuelve más tétrico y nítido.

La peor de esas pesadillas la tuve cuando chico, era un niño y cómo habrá sido de aterradora que aún recuerdo los detalles del último trecho del camino antes que "eso" me encontrara. Venía detrás de mí. El camino era un intrincado laberinto de pasajes que pasaban entre casas muy pobres, y el pasaje estaba techado con telas o plástico, oscureciéndolo. En un recodo habían apiladas cientos de muñecas descabezadas y cabezas de muñecas por igual, sus ojos abiertos, el cabello enmarañado, coches, cosasplásticas, sus ojos de plástico inmóviles, los cabellos quemados, peinados en moños... el muro era de ladrillo y todo estaba oscuro.

Rayos, lo recuerdo tan nítidamente que me da escalofríos.

Y el primer sueño de ese tipo del que tengo memoria ocurría en la casa de mis bisabuelos, que luego pasó a ser mi casa antes que me mudara este año a Puente Alto. Al lado izquierdo habían habitaciones. En el medio del patio había una especie de bandejón lleno de plantas. Y "eso" apareció de pronto, yo venía escapando y me encontró allí.

Tenía forma de zorro, un zorro rojo. Y al acercarse a mí se paró en dos patas y se acercó con el hocico apuntando hacia el suelo, pero sus ojos mirándome fíjamente. Yo quería gritar, quería usar mis puños para golpearlo, pero estaba paralizado.

Fue la primera y última vez que lo vi. Ese sueño, con el zorro, ocurrió cuando yo era un niño muy pequeño, todavía vivía en la casa de Nuevo Continence con Diego Portales antes que nos tuviéramos que ir. Eso fue el año 1982.

Tenía 4 ó 5 años.

Desde entonces el sueño se repite. Algunos los olvidé. Antes de la casa en la playa, siempre se trató de corredores que se oscurecían y de mi perdiéndome en ellos, sabiendo que "eso" venía por mí. Luego cada vez que sueño con una casa grande, obligadamente es esa casa de la playa. Y en el sueño lo sé, pero no me doy cuenta que es una pesadilla hasta que "eso" me encuentra.

¡Qué mierda es "eso"!

Las pesadillas de mi infancia y las de ahora no son tan distintas, hay un "algo" que me encuentra y me hace fallecer de puro horror; hay parálisis de sueño; hay pánico; y despierto. Pero son dos ambientes totalmente distintos. No creo que se refieran al mismo evento que me causó la pesadilla en primer lugar.lgo traumático, claramente, algo que no puedo recordar.

Odio "eso".

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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

martes, marzo 13, 2007

¿Cómo será el fin del mundo?

Este no es un post apocalíptico, sino para la risa.
Encontré un video acerca de cómo será el fin del mundo, y cómo podemos "salvarnos" de este horrendo final.
Hartos efectos especiales, truculencias al cuadrado, un relator inverosímil que sonríe mientras nos explica que el mundo se va a acabar; y un sentido bastante nazi de la salvación (no vi ningún "negrito" ni chino salvándose, puros caucásicos tirando para arios).
Miento, sí había una negrita... rubia.
Tomando citas de la Biblia, demuestran "lo innegable" e "irrefutable". ¡JA!
A veces creo que hay personas tan devotas deseando el fin del mundo (para reunirse con el creador y gozar en el paraíso) que no me extrañaría que más de alguna esté dispuesta a apretar el botón.
Vean la verdad revelada acá.

(Y sinceramente, no lo vi entero. Me resultó repulsivo y manipulador. Guácala.)
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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

martes, febrero 27, 2007

¿Quieres ser vampiro?


Sí, se puede. Se trata de un juego online increíble, y para ingresar al portal, HAZ CLICK AQUÍ.
Ojo, que al ingresar te conviertes automáticamente en mi presa, dándome una poca de sangre. NO DUELE, relax. Luego regístrate, incluyendo (si no está) mi nombre de usuario (Guajardust) para convertirte de un simple mortal en un potente vampiro.
¡ SUERTE, MORTAL !
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"Mi origen es mi destino" - Ningen Janai

viernes, agosto 11, 2006

Silent Hill



Nunca supe del juego. Acabo de ver unas sinopsis de PlayStation, parece ser entretenido.

Pero la película es atroz. No en el sentido de "mala película", sino en su desenlace. Cuando el mal llega... se pone muuuuy oscura y tenebrosa. Da miedo.

Pero podría ser mejor. No me parece que el infierno retratado sea muy infernal. Pero con suspenso cualquiera salta de su asiento.

La recomiendo, el final es muy gore. Y la razón de tanto mal... me encogió el corazón. Al final me encontré justificando el destino de los "malos" de la película.

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"Lo que nunca he tenido...
Falta no me hace"

jueves, febrero 23, 2006

INFIERNO: la orilla de enfrente

Morí. No sé cómo morí. No importa cómo morí. Lo único que permanece es la sed.
Todo lo que hice, lo que dije, lo que quise... todo está olvidado. ¿Para qué me sirve?
Morí y estoy en el infierno. Supongo que cada persona tiene su propio infierno, o ya habría visto a otro desafortunado en este infierno mío.
Estoy en una gran explanada vacía, seca, caliente de puro sol que siempre está en el cénit. Y tengo sed.
Delante de mí corre un río, a no más de diez metros. Lo puedo ver, a veces puedo sentir su frescura. Avanzo hacia él y nunca llego.
El río tiene una sola orilla y es la de enfrente.
Claro que sí es posible. ¡Es el infierno! No importa cuánto avance, siempre estaré al lado de acá del río, donde no tiene orilla.
Y siempre estaré muerto de sed.


Fue casi una pesadilla. Sin comentarios.

martes, marzo 29, 2005

El fantasma en casa de Marilyn

Era enero de 2003, casi seguro. Marilyn se había quedado sola (sus padres de vacaciones) e hizo un carrete que consistía en tacos, y distintos rellenos y alcoholes para acompañar.
Estábamos la dueña de casa, dos amigas, el pololo de una de las amigas y yo.
Eran las 11 de la noche, aún temprano, ya habíamos comido de sobra y comenzábamos a beber, cuando ocurrió lo del portazo.
Éramos nosotros cinco, nadie más, pero la puerta de la habítación de sus padres hizo paf! tres veces. Sí, tres veces. Tres portazos como de cabro chico muy enfurecido.
Ah, dijo Marilyn. Ya empezaron estos weones a hueviar.
Yo no supe de qué se trataba hasta minutos después, cuando se iniciaron las historias de fantasmas. Ay! en lo único que pensaba era en irme, pero me aterraba más salir tan tarde y en esa zona que no conocía (Las Rejas). Entre cagarme de miedo con un muerto o que me violaran, prefería al muerto. Menos mal que no se me ocurrío la tercera opción, que me violara el muerto, porque ahí sí que habría salido volando de esa casa encantada.
Me quedé, y sufrí por ello. Fue mi primera experiencia con un Poltergeist genuino. Mientras conversábamos y comíamos, en la cocina se oían cosas. Y no era cualquier cocina, era una tipo americana, podíamos ver todo lo que ocurría allí... y yo no vi nada. Pero oí mucho.
Una hora más tarde la amiga y su pololo se marcharon, y quedamos sólo tres tratando de ignorar las cosas que ocurrían allí donde no podíamos ver. Fuimos a una habitación de cama grande y nos pusimos a ver tele.
Al rato nos apagaron la tele. Allá fue Marilyn a encenderla echando puteadas. Entretanto, oía con total claridad como alguien movía los muebles en donde una hora antes habíamos estado comiendo y bebiendo.
La película terminó, y Guajardo no podía quedarse en la misma cama que las damas presentes, así que me tocó dormir solo en la habitación de al lado.
Hacía calor, pero el miedo era mayor. Me tapé hasta arriba y cubrí mi cabeza con una almohada. Y tres horas después recién pude quedarme dormido.
Al rato desperté a punto de gritar, pero descubrí oportunamente que lo que ocurría no era obra de ningún espectro. Algo se movía por mi espalda: mi propio sudor, fluyendo como cientos de gotas.
No recuerdo haber dormido realmente. A la mañana siguiente estaba deshidratado, la cama era un pozo de sudor... pero al menos era de día. No volví a tener el horror de pernoctar en esa casa.
Seguramente se trataba de algúna persona que había muerto allí, o cuyos restos permanecían enterrados bajo los cimientos. ¿De qué otra forma se puede explicar su presencia? Y estaba enojado.

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"Lo que nunca he tenido...
Falta no me hace"

sábado, enero 22, 2005

Relato: Sombrío se conoce a sí mismo

...y se detuvo en esta esquina porque se le antojó mirar la luna, asomada gigante y luminosa entre las acacias. "Yo estuve ahí" piensa con nostalgia, apretando con fuerza sus hombros enjutos y arañando la tierra con las garras.
"Yo estuve ahí" dice una voz a su lado, una voz humana.
De reojo lo ve: un hombre con más de 25 años, pero menos de 30. Éste también le mira de soslayo y luego regresa a su contemplación de la luna, sonriendo.
La curiosidad se apodera de su sangre. "¿Me puede ver? ¿Me puede oír?" piensa y no puede evitar el temblor en su larga boca de dientes afilados.
"Por supuesto que puedo" dice el hombre expulsando una nube de humo oscuro por la nariz. Tiene un pequeño cigarro en la mano junto a su boca, y bajo la luz de la luna se trasluce el piercing en el miocardio.
"Ahhhh..." piensa abriendo sus alas. Había olvidado el hechizo que pesa sobre su corazón y la traición de su amada bruja de los mil alfileres. ¿Por qué recordar algo tan... olvidable? Si no tiene remedio, ¿para qué preocuparse por eso?
"Al fin nos encontramos" dicen al unísono resonando en el valle como un eco telúrico, y sus voces son una sola...

Es un cuento autoconclusivo, no es parte de nada.
Pero no me extrañaría que le encontrara alguna utilidad en otro relato, más adelante.

viernes, noviembre 26, 2004

Miedo al Miedo

Hoy, de pie en el metro mirando Santiago, me pregunté qué pasaría si se inicia un terremoto potente mientras el carro va rajao justo por esa curva rara de la línea 5. MUERTE SEGURA, me dije.
Y casi inmediatamente traté de entender por qué me daba miedo que pudiera ocurrir algo inevitable, algo impredecible. El miedo no es al hecho, sino a su consecuencia, la muerte o el daño físico, el dolor.
Y aproveché de hacer un recuento de mis miedos desde chico.
"La ignorancia es una bendición", decía Cypher. Y es verdad. Cuando no sabía que hasta el agua de la llave te "podría" matar, tomaba más agua. Y el problema está en el "podría". Hasta una mota de polvo podría matarte si eres alérgico o si se instala en alguna parte estratégicamente débil de tu organismo. Una infección o cáncer. Podría darte un resfrío y morir de pulmonía. Podrías comer un maní y morir asfixiado.
Hay gente que le teme a la catalepsia, que te den por muerto y te abran si aún estás vivo. Otras temen a las arañas, que de paso están en todas partes, incluso debajo de tu cama en este preciso instante. Yo temía a la muerte y los hechos que la preceden.
¿Pero cómo puedo temer a algo que sé que va a pasar tarde o temprano?
Entonces no temo a la muerte; me caga de miedo pensar que podría morir mañana; que me atropelle un weón rajao que se olvidó de las leyes del tránsito, que el cocinero se haya botado a huelga y envenene la comida, que un pastero persiguagüi crea que llevo suficiente plata pa una dosis y me apiñale en plena calle, o que caminando tranquilamente me caiga algo desde las alturas, de un balcón o de cualquier parte, y me quiebre el mate.
Ni una gracia morirse y quedar con algo inconcluso. Qué lata ser fantasma. Por eso adopté la teoría oriental de liberarme de posesiones y ser libre. Claro que sigo usando mis posesiones, pero si las pierdo o no llego a terminar algo, no me preocuparé (es una modificación de la onda oriental que me sienta muy bien. Es como ser comunista en la sociedad de libre mercado, se es comunista con auto y celular, computador en la casa y tarjeta falabella, "por necesidad" solamente).
Como nada ni nadie dura para siempre, sólo me queda hacer lo que la biología manda: vivir, sobrevivir y dejar huella.
¿Será un Blog algo duradero después que uno muere? ¿Si no escribo nada en meses o años, se borra?

sábado, noviembre 20, 2004

Horror Oriental

Todo comenzó con El Aro. Vi la versión japonesa hace años, y me cagué de miedo. Luego vi la versión gringa, y me volví a cagar de susto. Aunque ya sabía el final, tenía hartas cosas cambiadas... y el resto eran calcadas.
Luego supe de El Ojo, un apelícula Hongkonesa (¿o taiwanesa?) que versaba de un tema parecído, los fantasmas. Me hizo pensar que estamos rodeados de entes, pero como no los podemos ver, no nos damos cuenta, aunque una parte de sus miedos pasan a nosotros.
Y ahora último supe de "Ju-On, The Grudge", que coincidió con que el mismo día que la bajé de intenet, la dieron en el cinemax.
También bajé la segunda parte, aunque aún no la he visto.
¿Han visto esa escena, de la mina que baja arrastrándose por la escalera, haciendo esos ruidos raros? Es para re cagarse. O el cabro chico que aparece de vez en cuando. O el viejo que los asesinó. Tanta cosa rara...
El cine oriental, en generl, aporta mucho. Y el cine occidental le copia mucho, incluso se está haciendo el remake de "Ju-On" en Hollywood, dirigida por el mismo japonés. Qué loco!
Otro día hablaré de mi acercamiento al animé, y cómo me cambió la vida...